jueves, 24 de noviembre de 2011

"Mi seño huele a lavanda "(1 Parte)


“Mi seño huele a lavanda” (1 parte)
Se dice q de tanto roce...Terminamos por parecernos y siento q tengo el corazón de un Down y la metodología de trabajo de un Asperger.
Hay tanta información q nos llega, tantas innovaciones, gente tan maravillosa e inteligente, q muchas veces no sabemos cómo podemos llevar a cabo nuestro trabajo, nos preguntamos ¿Qué teoría sigo?, ¿Qué aspectos valoro?, en la red hay miles de recursos y gracias tenemos q dar por vivir en esta era de conocimiento compartido y poder llevar nuestro trabajo alrededor del mundo y conocer el de otros.
Uno de los pilares fundamentales y no me cansaré nunca de repetir es el conocer a nuestros alumnos, en educación especial por ejemplo, trabajamos mucho en base a un Dictamen, Diagnostico, Adaptaciones y muchas veces el papeleo nos consume y perdemos esa esencia tan importante q es el poder mirar más allá de los ojos de mis alumnos, tengo determinados alumnos con un diagnóstico, pero ninguno es igual otro, y eso debo respetarlo.
Durante mis años de experiencia como profe para estudiantes de educación especial en mi país natal Venezuela , recomendaba a mis alumnas desarrollar la capacidad y la intuición de un águila ,es vital en nuestro trabajo y más si estamos en aulas abiertas o centros de educación especial, no podemos bajar la guardia, debemos estar alertas ,no es fácil pero tampoco imposible y el tiempo y la experiencia te llevan a construir ese “sentimiento” dentro del alma y ponerlo en práctica cada día, el elegir la metodología de trabajo a utilizar cuando tenemos grupos heterogéneos y con niveles de competencia de diversos cursos, implica la misma acción, la clave está en q si conozco a mis alumnos la tarea de educarlos será mucho más fácil, he tenido alumnos q durante años no demostraron afecto, pero las seños le daban la oportunidad de brindarlo..o tenían la etiqueta “ten cuidado q muerde, ten cuidado q te agrede en el ojo con el dedo. En fin muchas situaciones q se presentan en nuestro día a día y debemos aprender a vivir con ellas.
En plan broma con mis colegas del cole les digo q debe existir un “kit “para seños de educación especial con pomadas y protección para los mordiscos, los golpes, los arañazos y las caídas, una pastillita de paciencia y fortaleza para esos días no tan buenos q tenemos dentro del aula en ocasiones, pero lo q si y estoy convencida es q al ver los logros por pequeños q sean de mis peques, mi corazón y mi alma se enriquecen y es cuando llego a casa me siento frente al ordenador a buscar recursos y planificar mis clases con mi infusión de lavanda y sonrío plácidamente.
Nubecitas de sabiduría

4 comentarios:

  1. Me encanta,Patricia. Tus escritos huelen a lavanda. A sueños de maestra con una sensibilidad y unas ganas de trabajar tremendas. Espero la segunda parte.

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  2. Me parece realmente precioso lo que escribes y describes, pero es mucho mejor saber que no eres un sueño, si no que existes....... Dulce color lila y olor a lavanda. Yo también espero esa segunda parte.

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  3. Muy buena reflexión :-) Los verdaderos profesores somos los que valoramos cada momento con nuestros alumnos. Tanto los buenos como los malos momentos.

    LA PIZARRA AL REVÉS

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  4. Muchas gracias por vuestros comentarios y por visitar mi Blog,un abrazo

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